
Teatro de las Estaciones, además, constituye una cátedra, una escuela del arte de los títeres en Cuba, fruto del legado de los hermanos Camejo y Pepe Carril, el maestro René Fernández y las nuevas generaciones que hoy se suman a la defensa del retablo para que perdure a través de los años.
La nueva propuesta de Teatro de las Estaciones abre las puertas no solo a niños, sino a adultos y amantes de los títeres para apreciar el talento del colectivo que en esta ocasión ofrece una mirada a un niño llamado Pablo; un niño que pudiera ser algún miembro de nuestras familias, un vecino, un niño que sufre por no ser escuchado, por no respetársele sus sueños.http://www.cubarte.cult.cu/periodico-cubarte/escena-estreno-de-teatro-de-las-estaciones/


